luns, 30 de marzo de 2020

Yolanda Álvarez | Licenciada en Tradución e Interpretación | Berlín

Licenciatura en Tradución e Interpretación (1997) | UVigo
Vive e traballa en Berlín


Desde a Universidade de Vigo pedides unha crónica sobre como se está a vivir o coronavirus en Berlín, o meu lugar de residencia. Ademais, resaltades a baixa taxa de mortalidade rexistrada en Alemaña a pesar do alto número de contaxios. A min paréceme que estas cifras se deben máis á casualidade ou a que hai menos vellos infectados que a outra cousa.

O exemplo que teño a man é o dun amigo meu. O día 15 de marzo comezou a sentirse mal e ao día seguinte xa quedou na cama con febre. Os síntomas eran moi semellantes aos do coronavirus: tose, febre e, catro ou cinco días máis tarde, dor de pulmóns e tose moi seca. Como el non tiña enfermidades crónicas e ten 27 anos, non chamou ao número de asistencia ata que a gripe lle chegou aos pulmóns. Chamou máis de dez veces e en todas lle dixeron que quedase na casa ou que chamase ao 112 cando se sentise moi mal. Unha vez que o remitiron a un médico de cabeceira, dixéronlle que non admitían máis pacientes e colgáronlle sen máis. O día 25 xa estaba practicamente recuperado, pero chamou outra vez para saber se podía saír da casa. Aí foi cando lle recomendaron facer o test, así que foi facelo o día seguinte. O test fixéronllo nunha tenda especialmente habilitada para isto (están tamén facendo un hospital de campaña no edificio de feiras) e tivo que esperar catro horas, de tanta xente que había. Os resultados déronllos hoxe, día 30 de marzo. Deulle negativo, pero non sabemos se é porque xa non tiña o virus ou porque o tivo, pero fixo o test moi tarde. Non comprobaron se tiña os anticorpos, así que agora non sabe se é inmune ou non.

Ao seu irmán, que vive en Hamburgo, onde hai moitos máis infectados que en Berlín, déronlle os resultados no día. Pero el ten un seguro privado.

Como se ve, o problema non é tanto o virus, senón que o sistema sanitario está completamente sobrecargado (tanto hospitais como médicos de cabeceira) e case non ten recursos para afrontalo. O desmantelamento vén ocorrendo máis ou menos desde finais dos 90, pero é agora que se fai evidente. Un post dunha enfermeira berlinesa denuncia as pésimas condicións e xa leva máis de 85.000 likes.

As medidas de confinamento tomadas son moito menos restritivas que en España: aquí pódese pasear e saír a facer deporte. Segue habendo correo e entregas de paquetes e, aínda que moitos cafés e restaurantes están pechados, nalgúns pódese levar a comida ou bebidas.

sábado, 28 de marzo de 2020

Bernard Comesaña | Licenciado en ADE | Miami

Bernard Comesaña
Licenciatura en Administación e Dirección de Empresas (2001) | UVigo
Traballa en Miami (Florida)


Por mi trabajo resido en Miami y viajo con frecuencia. La semana del 2 de marzo estando de viaje por trabajo, mi empresa al igual que otras muchas, decidió suspender todos los viajes profesionales de sus empleados hasta como mínimo el 31 de marzo y actualmente los tenemos suspendidos sin fecha determinada.

El viernes 13 de marzo estando ya de vuelta en la oficina, si bien a nivel USA no se estaban tomando medidas respecto a la expansión del COVID-19, dado que en el edificio en el que trabajo se detectó un positivo en Coronavirus, se decidió que por seguridad a partir del lunes 16 trabajaríamos desde casa, situación en la que aún nos encontramos.

Si bien de inicio fueron las compañías quienes tomaron medidas como suspensión de viajes, teletrabajo en los casos en los que resulta posible o la reducción de horarios de apertura al público; en el caso de Miami el 19 de marzo el condado de Miami Dade ordenó el cierre de establecimientos no esenciales así como de negocios de restauración que solo pueden operar para servicio a domicilio o recogida de comida en el establecimiento. Esto ocurrió mientras la ciudad estaba llena de spring breakers (estudiantes de otras partes del país que en esta época del año tienen una semana de vacaciones y suelen utilizarla para visitar Florida por el buen tiempo) solo pensando en divertirse y en nada preocupados por esta situación, algo que provocó que también se ordenase el cierre de las playas, piscinas, gimnasios y se prohibiesen las reuniones de más de 10 personas.

Desde hoy, viernes 27 de marzo, en el caso de la Ciudad de Miami también se aplica la prohibición de salir de casa de 10PM a 5AM y se envió una alerta a los teléfonos móviles instando a todos los residentes a permanecer en sus casas excepto para actividades esenciales.

A diferencia de lo que ocurre por ejemplo en España, aquí las medidas se están adoptando por Estados y a veces dado que el Estado no toma medidas, son los Condados o las propias ciudades las que deciden tomar medidas para impedir la propagación del virus.

Inés Areal | Licenciada en Tradución e Intepretación | Düsseldorf

Inés Areal
Licenciatura en Tradución e Interpretación (2006) | UVigo
Vive e traballa en Düsseldorf (Renania do N.-Westfalia)

Na Alemaña a situación é de momento bastante normal. Pódese saír á rúa en parellas e disfrutar dun paseo ó sol. 

Mais algunhas cousas están a cambiar,  ágora os bares e restaurantes están pechados e na miña empresa só algúns fan teletraballo. Eu vou traballar de luns a venres e todo está moito máis baleiro que de costume. Tambén dou clases de español que agora son virtuais. 

Moita forza a todos!

Romina Arjolekas | Enxeñeira en Informática | Frankfurt

Enxeñaría en Informática (2015) | UVigo
Enxeñaría Técnica en Informática de Xestión (2007) | UVigo
Vive e traballa en Frankfurt Am Main (Hessen) desde 2013

Desde el 18 de marzo estamos confinados en nuestro piso de Frankfurt. Mi marido originario de Heidelberg se hizo el año pasado autónomo y trabaja en un Coworking Space, así que lleva haciendo Home Office algo más de dos semanas ya.

Nosotros podemos trabajar desde casa, pero con dos niños de cuatro y dos años es una odisea. Por suerte tenemos horarios flexibles y nos podemos alternar, trabajando yo por la mañana y él por la tarde. Los parques infantiles están precintados, pero aquí se puede y recomienda salir a pasear (en grupos de dos) o hacer ejercicio. Nuestro piso tiene un patio ajardinado en la parte de atrás, que está completamente aislado del resto del mundo, con lo cual aprovechamos diariamente para bajar con los niños, sin preocuparnos de tener contacto con otros.

A mayores estos últimos días ha dejado de llover, ha salido el sol y las temperaturas han pasado de los grados bajo cero a unos 15-18 grados primaverales, así que todo el mundo aprovecha a salir a los parques y explanadas (guardando las distancias), para recargar las reservas ya agotadas de vitamina D.

En Frankfurt no se ve mucha gente con mascarillas y guantes, aunque se vea mucha más que hace una semana. En las droguerías llevaban desde febrero agotados. En los supermercados solo se respira anormalidad al ver la cola de gente esperando por un carrito, o al ver las estanterías de la harina y el papel higiénico completamente vacías desde hace semanas.

El tráfico es inexistente. La mayoría de la gente aprovecha el buen tiempo para moverse en bici (aunque con mal tiempo también lo hagan). Que los bares y restaurantes estén cerrados, solo parece importar a los propietarios de los negocios. 

En Alemania siempre ha habido afinidad especial a reunirse en casas para tomar unas cervezas o cenar y aunque Frankfurt sea un caso especial por su internacionalidad, la gente parece que vuelve a sus raíces originales sin demasiadas preocupaciones.

El experto virólogo Christian Drosten dice que el bajo índice de mortalidad en Alemania se debe a la inmensa cantidad de test que se han realizado aquí, en comparación con Italia o España. Lo cual viene a decir, que el número de casos reales en España o Italia son muchísimos más de los oficiales. Pero yo también imagino que afecta el tema cultural, aquí hay un menor contacto entre personas comparado con los europeos del sur y están más preocupados (salvando excepciones) por el bien de la comunidad que por el individual. 

Nosotros somos afortunados de gozar de salud y poder trabajar, aunque ansiamos la tan esperada vacuna y la normalidad de nuestro día a día.

Lo que peor llevo es el no poder ver a mis padres que viven en Vigo. Los niños los echan de menos y aunque sé que están bien, estoy preocupada.

Un ser invisible ha conseguido que la distancia palpable del emigrante haya crecido tan exponencialmente como el número de casos que crecen diariamente en el mundo.

ADDENDA: La diferente tasa de mortalidad por COVID-19 entre Alemania y España

¿Por que hay más muertes en Italia y España en comparación con Alemania?
El instituto John Hopkins (EEUU) y el Robert Koch (Alemania) han analizado y publicado una estadística que muestra que la mayoría de los contagios ocurre entre la población más joven. Sin embargo, el número de muertes es mayor en ancianos. Bien, por ahora nada nuevo. Eso pasa en todos los países.

Pero, ¿por qué está Italia y España más afectada?
La respuesta  no es que en Alemania tengamos un mejor gen, como ya he escuchado, tiene que ver con un tema cultural, no solo la población italiana y española es más anciana, sino que hay una muy pequeña parte de la población anciana que vive en residencias, la mayor parte vive en casa con la familia y por lo tanto están mucho más expuestos a contactos con la población joven que son más propensos a contagios. En Alemania, por el contrarío, sólo un pequeño número de ancianos vive con la familia, la mayor parte viven o solos o en residencias. Resultando un posible contagio mucho más esporádico y menos frecuente.

xoves, 26 de marzo de 2020

María J. Moldes | Diplomada en Educación Infantil | Reino Unido

María J. Moldes
Diplomatura de Mestre/a en Educación Infantil (1998) | UVigo
Mestra de alumnos/as TEA nun colexio de primaria


O peche de colexios no Reino Unido
A decisión do primeiro-ministro de pechar todos os colexios (pero con excepcións) o pasado venres día 20 de marzo ata novo aviso, é moi preocupante para todos os mestres/as e demais persoal e, por suposto, tamén para pais e o resto da poboación.

A mensaxe non foi nada clara, e cada colexio tomouna de xeito moi distinto. As portas dos colexios pechan, pero fillos e fillas dos chamados key workers (unha lista moi longa de profesionais e outros traballadores como persoal sanitario, traballadores de supermercados, persoal de educación...) poden seguir indo, para que os seus pais poidan ir traballar para combater o COVID-19. Ademais destes nenos, tamén nenos/as considerados/as de risco poden seguir indo ó colexio.

Por unha parte, temos pais de alumnos/as vulnerables que non entenden a información dada polo goberno que di que os pais deben deixar os fillos/as na casa para evitar o contaxio e a propagación. E, por outra banda, a incompetencia dos directivos dos colexios que non saben como levar a cabo esta tarefa tan difícil de organizar, sen un guía e sen tempo real para poñer en marcha medidas eficaces. Os centros escolares pechan o venres e abren de novo o luns, pero nunhas circunstancias moi diferentes.

O exemplo do meu colexio deixa moito que desexar, xa que non cumprimos coas normas de distanciamento ditadas polo goberno que, en teoría, son obrigatorias; poñendo en risco a profesionais, alumnos/as e, consecuentemente, as súas familias e ao resto da poboación, xa que a propagación do virus continúa.

Esta situación é moi preocupante para todos, pero pode ser aínda máis para aqueles que están en contacto con familiares noutros países (que están pasando polo mesmo) e, polo tanto, son coñecedores da aprobación e posta en práctica doutras medidas . 

Panorama xeral
A xente aínda non está tomando a situación en serio, incluído o goberno. Non se están respectando as medidas necesarias para parar o virus. 

O primeiro-ministro deu a mensaxe de “quedade na casa” pero sen tomar ningunhas medidas para facelo posible. En consecuencia, no día a día, a xente segue saíndo á rúa, indo traballar, collendo medios de transporte e, como dixemos antes, algúns colexios seguen coas portas abertas para algúns alumnos... 

Pese a que se aprobou outra nova lei que especifica que sitios públicos, bares e restaurantes deben pechar as súas portas, a poboación non parece reaccionar. A non ser esa xente, en estado de pánico que, de forma moi egoísta, vai comprar alimentos en cantidades desmesuradas, deixando á xente que vive ao día sen suficiente produtos básicos, incluídos comida. Este é o caso dos pensionistas que cobran unha vez á semana; da xente con poucos recursos económicos e que depende das axudas do goberno ou, mesmamente, xente que ten coidadores unha vez á semana para facerlle a compra, entre outros casos.

En fin, unha confusión total en todos os sensos posibles. Ademais as cousas seguen cambiando cada día.