martes, 24 de marzo de 2020

Gonzalo Bello | Enxeñeiro Industrial | Moçambique

Gonzalo Bello
Enxeñaría Industrial, especialidade en Organización Industrial (2008) | UVigo
Cooperación internacional en África

O sistema de saúde en Mozambique é moi débil, tanto en infraestruturas como en capacidades humanas, loxística e servicios de mantemento. Se consideramos ademais o grao de contaxios entre o persoal sanitario que está habendo en países europeos pódese esperar unha incidencia aínda maior aquí (Mozambique non estivo afectado polos brotes de ébola e os seus profesionais non recibiran este tipo de formacións preventivas), de modo que o impacto da pandemia no sistema público de saúde pode ser enorme. 

Hoxe acaba de confirmarse o terceiro caso e espérase que agora os números de infectados aumenten, así como as medidas preventivas e restritivas do goberno. Polo de agora só se aconsellan medidas de hixiene, prohíbense reunións de mais de cincuenta persoas e fecháronse escolas e universidades. O goberno tamén decidiu non dar visados novos a persoas que están fóra do país, e cancelou aqueles visados que non foran aínda utilizados. Por outra parte, facilita a renovación de visados dentro do país. No referente a medidas sanitarias, estanse preparando hospitais en cada provincia para tratar a enfermos graves e hai acordos con hospitais privados para dar apoio. 

Algunhas institucións limitan o número de persoas que poden estar dentro das súas instalacións, o que ocasiona aglomeracións fóra. É habitual que se pida lavar/desinfectar as mans na entrada. 

Un problema para estranxeiros que están aínda en Mozambique son as conexións aéreas. Moitas compañías aéreas cancelaron, ou teñen previsto cancelar, os seus voos desde Mozambique. Ao que se una que varios Hubs rexionais fecharan o acceso (ou é previsible que o fagan en breve) a voos desde Mozambique. É de destacar, e agradecer, o gran servizo informativo e de apoio que están ofrecendo os servicios consulares da Embaixada de España en Mozambique. En caso de necesidade de información sobre vías de saída de Mozambique con destino a España, a Embaixada debería ser unha das fontes a consultar. 

Para o noso traballo (proxectos de post-emerxencia despois do ciclón Idai) as medidas adoptadas polo goberno xa está a afectar as nosas actividades posto que distribucións ou formacións son desaconsellables pola aglomeración de persoas que implican (e temos que considerar tamén que estaríamos levando a traballadores potencialmente co virus a áreas bastante illadas e que en principio teñen menos risco de contaxio). Hai certas medidas de traballo administrativo e técnico que podemos facer por teletraballo, pero o traballo de campo con máis risco só pode ser posposto ou cancelado.

No país o teletraballo non é unha opción que sexa aplicable a un elevado número de persoas, pola natureza dos traballos que o mercado laboral ofrece e sobre todo pola alta incidencia do sector informal na economía.

Medidas restritivas à actividade económica poden ter un gran impacto na sociedade ao deixar a boa parte da poboación sen ingresos (ou con estes moi minorados), pode provocar escaseza de produtos esenciais (nun país que importa alimentos) e alta inflación, non só pola falta de produtos senón pola propensión à especulación que sofre Mozambique. Todo isto pode ter impacto na seguridade en medio prazo. 

luns, 23 de marzo de 2020

Hélder Antunes | MU Actividade Física, Deporte e Saúde | Mesão Frio

Hélder Antunes
MU en Investigación en Actividade Física, Deporte e Saúde | UVigo (2011)
Reside e traballa en Portugal (Mesão Frio, Distrito de Vila Real – Norte) como profesor de Educação Física
Desde 2019 e Adestrador da Selección Portuguesa feminina de Hóquei en Patíns


O norte de Portugal onde resido e trabalho está a cumprir todas as indicações da Direção Geral da Saúde. Muitos portugueses por iniciativa própria fecharam estabelecimentos comerciais antes de o governo decretar essas medidas. 

A maior parte de nós está em casa. Temos algum receio, mas estamos tranquilos e confiantes que vamos vencer esta batalha.

A nível profissional estou em casa a realizar teletrabalho com os meus alunos e ao mesmo tempo a tomar conta dos meus filhos de cinco e sete anos.

A nível desportivo tudo parou simplesmente. Enquanto selecionador da equipa feminina de hóquei em patins de Portugal, cancelamos o estágio que iamos realizar em abril próximo e no dia 10 de março passado, por iniciativa nossa da federação cancelamos um centro de treinos como medida preventiva.

Tentamos ainda ajudar as pessoas de maior idade e risco, como, por exemplo, fazer as compras por elas e tentamos ser o mais solidários possíveis uns com os outros. 

José Peiro | Licenciado en Ciencias do Mar | Norwich

Licenciado en Ciencias do Mar (2005) | UVigo
Titular da consultora Naunet Fisheries Consultants en Norwich (Inglaterra) desde 2012

El domingo 22 de marzo salió una noticia en el periódico TheGuardian titulado “From mere advice to full lockdown, the week when it all changed” que resumía muy bien lo que está pasando aquí en el Reino Unido con el tema del COVID-19. 

A finales de la semana pasada, en la rueda de prensa posterior a una reunión COBRA al más alto nivel en el gobierno, salió el primer ministro Boris Johnson en su línea recomendando básicamente que teníamos que lavarnos más las manos, mientras cantábamos el “Happy birthday” (por eso de estar mínimo veinte segundos). Después se recomendó que la gente debía practicar el “social distancing” y que los mayores y personas con problemas de salud debían encerrarse en casa, y se añadió que debíamos estar preparados porque mucha gente iba a morir. A mí la verdad es que este último discurso me pareció una mezcla de Winston Churchill en la WWII (la famosa cuota de “Stay calm and carry on” que aunque él nunca dijo, se le atribuye) y de Hitler “va a morir mucha gente, pero la mayoría será gente con problemas médicos previos, así que no pasa nada, el sistema lo agradecerá”. 

Haciendo un poco de números (corroborado al día siguiente por un estudio del Imperial College) eso quería decir que si no se aplicaba ninguna medida y se buscaba la famosa “herd inmunity”, iban a morir como mínimo 260.000 personas en Reino Unido, lo que era un número políticamente y éticamente muy difícil de justificar. Además mi mujer y muchos de mis amigos trabajan aquí en el sistema de salud y debido a los estrategas y recortes del gobierno desde la época de Thatcher, el número de camas de UCI disponibles en el Reino Unido es bastante menor que en otros países (30% menos camas que en España), lo que hace que el sistema de salud siempre se colapse durante el invierno. 

Por tanto se piensa que aquí el efecto del coronavirus (la tasa de mortalidad) podría ser mayor que en otros países. Por ello el gobierno cambio la estrategia y a lo largo de la semana se han ido añadido nuevas medidas, como cierres de escuelas, pubs, gimnasios, etc.; y como consecuencia de la falta de gente, también tiendas y otras actividades. 

Por ahora aún podemos salir a la calle, siempre que practiquemos el “social distancing”, que aquí es relativamente fácil porque los ingleses son ya de por sí bastante fríos y se suelen distanciar mucho (excepto cuando están en el pub). Parece ser que ahora se habla de encerrarnos también en casa si la situación no mejora. En principio, excepto en las grandes ciudades, pienso que aquí esta medida sería más fácil de llevar que en otros países, porque la mayoría de casas tienen jardín, y como los inviernos son más duros con días más cortos, estamos más acostumbrados a vivir “indoors” y tener a los niños más tiempo en casa. De todas formas, los ingleses están muy orgullosos de sus libertades (como de muchas otras cosas) y creo que un sistema policiaco o militarizado como el que se está implementando en España o Italia aquí recibiría muchas críticas y no sería muy bien aceptado (justo hace unos días el padre de Boris dijo que si el quería ir al pub iría y que nadie se lo impediría). Entiendo que el tema de la “herd inmunity” viene porque, como en otros muchos países, no está muy claro por cuanto tiempo estas medias tan restrictivas podrían mantenerse y que pasará en el momento en que se levantaran (si el virus retornaría). Aquí se está hablando de que las clases no se reanudarán hasta septiembre y que las medidas restrictivas estarán vigentes por lo menos un año, eso en un año que debido al BREXIT, el Reino Unido ya ha sufrido un buen revés económico.

En el plano profesional, yo acabo de empezar un proyecto con varios supermercados Ingleses para la mejorar la gestión del atún en el Océano Indico y estaré ocupado con esto durante un par de meses. Además, llevo muchos años trabajando desde casa, así que en el corto plazo no he notado mucha diferencia. Sí que es verdad que se echa de menos poder ir a la piscina o a la cafetería a trabajar un rato como suelo hacer normalmente. Como sabéis se han suspendido muchas ferias internacionales y congresos y muchos de los proyectos en los que trabajamos suelen incluir visitas de campo, así que entiendo que a medio plazo mi carga de trabajo se puede reducir porque entiendo que muchos proyectos se paralizaran temporalmente. Y como en la mayoría de países, las ayudas a los autónomos son bastante escasas, aunque hay presiones para que aumenten.

En resumen, que estamos viendo a la bestia venir (ahora mismo cuando escribo el número de infectados y muertos oficial es de 5,683 y 281, respectivamente, aun menores que en otros países), que parece que las medidas tomadas por el gobierno son demasiado permisivas y no acaban de funcionar y que no sabemos muy bien como la situación evolucionara. Lo que sí que es casi seguro es que parece que durante una larga temporada no vamos a poder viajar a España a ver a la familia. 

Sandra Lois | Licenciada en Filoloxía Inglesa | Londres

Filoloxía Inglesa (2013) | UVigo
Xefa de Ano e profesora de español de ensino secundario en Londres desde 2014

A situación actual do coronavírus no Reino Unido está a ser igual de surrealista que no resto do mundo cunha diferencia e é que temos dons psíquicos que nos permiten ver o futuro. Non porque o virus mutara en traer poderes, senón porque o virus chegou o Reino Unido máis tarde, o que significa que podemos ver nos xornais o que nos espera nunhas semanas cando esteamos na mesma situación que Italia, España ou Francia. 

O Primeiro-Ministro do Reino Unido ten a economía como prioridade o que significa que non quer parar o país por mor das consecuencias desastrosas que iso traería á economía. O sentimento que máis predomina na poboación nestes intres é a incerteza. O goberno está a falar ao país cada tarde pero cada día as noticias cambian, non hai suficiente información e a situación non fai máis que empeorar. 

O goberno pediu a principios de semana que ningún colexio cerrara para poder manter a economía a flote. Isto significou que os profesores e os rapaces seguían estando expostos ao virus. Se a iso lle sumamos que bares, restaurantes, cines e teatros seguían abertos e o transporte público funcionaba igual ca sempre, o nivel de contaxios quedaba claro que só ía ir a peor. 

O meu instituto viuse forzado a pechar para os pequenos (1º,2º e 3º de ESO), xa que non tiña persoal para poder dar clase. Dende o goberno pediuse para evitar o contaxio, que se alguén na familia tivese febre ou tose, a familia completa debía illarse durante catorce días e, se vivían sós, logo eran sete. Eu mesma caín enferma con febre e tiven que quedar na casa onde aínda estou illada sen poder saír nin ao súper nin á farmacia para evitar o contaxio. A pregunta é ¿pero teño coronavirus? A resposta ninguén a sabe porque o goberno decidiu non facer probas a ningún paciente que presente síntomas a non ser que necesite ser hospitalizado por problemas respiratorios. Se pensamos nas cifras que aparecen nos xornais todos os días, decatarédesmos de que o Reino Unido ten que ter moitos máis infectados dos que saen na tele xa que non está a facer as probas a ningún dos que presentan síntomas salvo que sexan graves. 

A presión dos sindicatos fixo que Boris Johnson (actual Primeiro-Ministro) tivera que tomar una determinación, que chegou coa confirmación de que os colexios terán que permanecer pechados para todos excepto para os fillos dos traballadores chave. A lista foi publicada o venres 20 de marzo e inclúe fillos de profesores, sanitarios, traballadores do transporte público, nos servizos sociais, nos corpos de seguridade e no ámbito alimenticio. Tamén implica que os exames oficiais de final de secundaria e bacharelato (o que para nós sería a antiga reválida e o selectivo) quedan suspendidos, deixando una morea de nenos sen idea do que vai pasar co seu futuro e as súas cualificacións. O mesmo día, Boris tamén decretou o peche dos bares, restaurantes e cinemas. 

O goberno xa tiña pedido precaución e distanciamento social pero, como pasou en España, a xente non estaba a cumprir coa precaución polo que os restaurantes e os establecementos de lecer aínda tiñan xente. 

A maior preocupación no Reino Unido neste momento é o chamado “panic buying” onde a xente está comprando dun modo masivo que fai que os máis vulnerables que non poden poñerse na cola do súper as 7 da mañá, estean a ter problemas para encontrar produtos de primeira necesidade. Os estantes están baleiros e a xente anda a rifar por coller o último rollo de papel. Isto fixo que os supermercados introducisen límites de produtos e tamén que a primeira hora da mañá sexa só para os compradores de idade avanzada. 

Unha das ironías da vida, fixo que esta fin de semana o tempo fora especialmente bo, cun sol e unha temperatura moi agradable que levou aos británicos, que non ven moito o sol, a saíren aos parques e aos paseos. Ten toda a pinta de que o Primeiro-Ministro terase que ver forzado a establecer unha cuarentena igual que fixeron os demais países pero, polo da agora, estase a resistir a facelo para seguir protexendo a economía. Mentres tanto, as mortes superan xa 280 e a xente non parece tomarse en serio as preocupacións pedidas polos servizos sanitarios, xa desbordados cando o peor da epidemia aínda está por chegar. Só cabe esperar, que o goberno actúe pronto para protexer a saúde dos seus cidadáns.

sábado, 21 de marzo de 2020

Martín Fernández | Licenciado en Belas Artes | California

Martín Fernández
Licenciatura en Belas Artes (2003) | UVigo
Marketing Manager en California (EUA) desde 2009 nunha compañía chinesa do sector da importación

En xaneiro deste ano regresei de Nanjing, China, o mesmo día que saltaba ás noticias o brote infeccioso de Wuhan. Á miña chegada a Los Angeles fun informado por un axente de inmigración acerca da situación. Inmediatamente comezaron a sentirse os efectos na miña empresa. Cos voos dende China cancelados, a división americana tivo que facerse cargo dos stands en feiras de América e Europa, dividindo recursos e persoal para facelo posible. Nese momento, ninguén no lado norteamericano estaba a prever o espallamento do virus a nivel global. Ante a carencia de máscaras e outro equipamento sanitario en China, a nosa compañía adquiriu subministracións e enviounos á sede chinesa como doazón.

As últimas semanas estiveron marcadas pola incerteza. Por un lado, seguindo con preocupación as noticias de Italia e España; para a maioría das persoas aínda se vía o problema como algo afastado, e mesmo houbo quen apuntaba ao carácter chapuceiro dos latinos europeos como agravante da situación. Malia que se empezou a ver a persoas usando máscaras máis frecuentemente, non foi até o fin de semana do 7 ou 8 de marzo que se empezou a sentir un certo temor: o papel hixiénico estaba a desaparecer nas tendas. A moi americana reacción de facer aprovisionamento de artigos para emerxencias activouse de súpeto. Pronto artigos como o pan de molde, a manteiga de cacahuete, os produtos conxelados e o leite eran difíciles de atopar. O xel desinfectante esgotado. As medidas foron chegando pouco a pouco. Primeiro pecharon as escolas, logo as empresas comezaron a mandar a xente á casa. Os restaurantes aguantaron abertos -e cheos de xente, hai que dicilo- ata que chegou a orde de peche. Onte chegounos a orde do Gobernador Newsom de permaneceren nas casas. Hoxe xa se rumorea a desdobramento da Garda Nacional para manter a orde e facer fronte a posibles saqueos. Máis na rúa segue habendo tráfico rodado e xente facendo deporte.

En xeral, o sentimento é bastante optimista e confiado. Non está a falecer moita xente, polo de agora, e vese máis como un descanso que coma unha emerxencia. Sempre hai quen di que isto é un invento dos medios liberais para derribar a Trump, ou quen frivoliza coa idea de que os novos non son poboación de risco. Da xente sen fogar non se fala. Tampouco se fala do sistema de saúde, que se verá desbordado a niveis catastróficos se a situación adquire os niveis de Italia.